Como una necesidad apremiante para el ser humano a nivel global, en la última década se produce el boom de los SPAs alrededor del mundo. Los grupos sociales de la civilización actual afectados por un ritmo acelerado de vida como producto de la alta competitividad, de la contaminación ambiental y del agotador trabajo físico y mental al que los somete el sistema, buscan alternativas que sirvan para equilibrar su cuerpo y su alma y así lograr armonía y paz espiritual.
En todos los continentes la mano emprendedora del hombre ha construido centros de terapias de la más variada especie con inversiones millonarias, con el único afán de satisfacer las más exigentes necesidades de quienes pueden y eligen acceder a esta beneficiosa forma de tratar holísticamente a la persona.
El SPA traducido literalmente al español significa Área de Piscinas (Swimming Pool Area), complementada con una gran infinidad de terapias , de acuerdo a la necesidad del cliente y a las facilidades del medio. De ahí que Baños de Agua Santa, rincón enclavado en los Andes y en el límite de la Amazonía Ecuatoriana cumple con todos los requisitos que debe poseer un gigantesco SPA NATURAL, ya que bendecido por la mano divina, cuenta con una enorme variedad de aguas minerales y termales de distintas temperaturas que emergen desde el corazón mismo del volcán Tungurahua y desde sus deshielos , las cuales bañan y acarician al visitante, quien se da el lujo de alternar en su ritual de limpieza corporal entre vertientes de aguas sulfatadas a 54º C y manantiales de aguas frescas y puras. Todo este tratamiento esta hermosamente complementado con un clima primaveral, con un aire cargado de oxígeno y con el verdor vegetal de sus bosques húmedos nubosos.
Como si esto fuera poco, también en Baños de Agua Santa se puede disfrutar de una comunión directa con la Pacha Mama a través de las aplicaciones , emplastos, mascarillas de lodo, barro y ceniza volcánica, todo esto unido a los masajes vivificadores con piedras energéticas; a los baños de vapor con hierbas medicinales de deliciosos aromas; al hidromasaje de las pequeñas cascadas que existen por doquier en los ríos de colores que posee este pedacito de cielo; a la pedíterapia que se puede experimentar caminando despreocupado, a pie descalzo por las decenas de senderos ecológicos que existen en los alrededores del pueblo.
En los descansos de estos caminos de formas caprichosas que unen como un hilo a casitas de campesinos con los puntos de interés turístico de orden natural o sociocultural, es sencillo autoprogramarse una rutina de ejercicios físicos para sacar calorías o para hacer fluir la corriente vital a través del tai chi , de la respiración y de la relajación.
Pero lo más importante de este inmenso SPA NATURAL, es el contacto que experimentará quien venga a este bello lugar del Ecuador con la gente nativa del lugar y con individuos de todas las latitudes de la Tierra, ya que este sitio se presta como ningún otro para que las conversaciones fluyan y las penas se dispersen amenizadas con un rico jarro de aguas aromáticas o degustando y oxigenando el organismo con los sabores silvestres y excitantes de las frutas típicas que surgen de las entrañas de esta fecunda tierra.
Quien no viene a Baños es porque quiere vivir sumergido en el stress agobiante de las metrópolis, es porque no conoce que a 180 Km. al sur de la línea equinoccial se halla uno de los mayores Centros Energéticos y Espirituales del Planeta.
Quien no viene a Baños es porque tiene miedo de enamorarse de este suelo y de reencontrarse consigo mismo, o es porque tiene temor de saber qué es lo que se siente al caminar sin prisa.